Objetivos del Balanced Scorecard
Los objetivos son el vehículo principal para articular el mapa estratégico y concretar de este modo la estrategia. Crean la estructura del mapa y deben ser capaces de expresar gráficamente la estrategia.
La derivación de los objetivos debe basarse en su carácter estratégico y no deben ser confundidos con objetivos operativos ni con iniciativas estratégicas.
La arquitectura del cuadro de mando integral se construye y mide con los objetivos estratégicos no con sus indicadores, de este modo los indicadores se comportan como un mero instrumento de medición.
La acertada selección priorizada de objetivos resulta determinante para construir un eficaz cuadro de mando integral. Ya que traslada la estrategia en declaraciones orientadas a la acción en cada una de sus perspectivas.
Los objetivos estratégicos de la empresa deben ser específicos e inequívocos del balanced scorecard de la organización, sólo de esta manera podrán aportar ventajas competitivas frente a la competencia.
Objetivos estratégicos: mejores prácticas
Prioridad en su derivación
La elección de los objetivos debe estar basada en un enfoque de prioridades para no perder el control del mapa estratégico. No más de cuatro o cinco objetivos por perspectiva con un límite de veinte por mapa estratégico.
Objetivos orientados a la acción
Las expresiones verbales breves conllevan una mayor carga hacia la acción y son más fáciles de transmitir.
Medibles a través de sus indicadores
Los objetivos, en si mismos, no tienen por qué ser medibles, para ello mediante ponderación son utilizados los indicadores financieros y no financieros.
Objetivos específicos
Los objetivos globales suelen ser ambiguos, cuanto más específico sea más identificable será su consecución.
Contexto estratégico
Aunque por si solos puedan tener "relevancia estratégica" deben ser seleccionados por su prioridad contextual en el cuadro de mando integral.